Un poco de historia: cómo llegamos a los sistemas de validación actuales
En el momento en que se comenzaron a impulsar los servicios de validación a mediados de la década del 90, las comunicaciones eran principalmente a través de conexiones dial-up, mediante un módem telefónico. Este mecanismo era arduo, tedioso y hacía que cada transacción tuviese una latencia de 20-30 segundos promedio. Hoy en día, este tiempo se redujó en más de 10x, su valor original.
En los primeros años del nuevo milenio, el ADSL (sigla en inglés que refiere a la línea de abonado digital asimétrica) se convirtió en una opción popular para la conexión a Internet de banda ancha, gracias a su capacidad para proporcionar velocidades de descarga más rápidas que las conexiones dial-up tradicionales. El sistema ADSL permitió masificar el uso de autorizaciones, simplificando la instalación de componentes en los diferentes actores del ecosistema, que hasta entonces era muy complejo y costoso.
Siguiendo por las vía de las sucesiones e implementación, vinieron los Web Services que permitieron eliminar el componente instalado para validación que se tenía en las farmacias. Esto trajo como principal beneficio la eliminación de puntos de falla y la simplificación de la mensajería, donde se pasó de TXT a XML, permitiendo el envío de mensajes con mayor amplitud de datos y menor rigidez.
Las implementaciones se siguieron simplificando aún más como consecuencia de la definición de protocolos de mensajería para el tráfico de transacciones. Dicha definición incluyó la homologación, regularización y protocolización de la mensajería, dando lugar a un ecosistema con actores más conectados.
Ecosistema integrado: quiénes son los actores clave
En todo tipo de integración existen dos tipos de actores: quienes proveen información al sistema y quienes consumen del mismo.. Dentro de los más importantes del ecosistema validador de prescripciones tenemos a:
- Sistemas de Gestión de farmacias (SGF)
- Financiadores del sistema de salud
- Generadores de recetas electrónicas
- Mandatarias
Si bien las integraciones suelen tener sus particularidades y diferencias, suele ser un denominador común el nivel de estandarización que se tiene con los puntos de captura (SIAF).
Como menciona Alberto Garay, Líder técnico de World Salud, “la integración de sistemas es fundamental para asegurar la interacción de los diferentes componentes tecnológicos, optimiza el rendimiento y la funcionalidad en su conjunto”. Analicemos por qué:
Potenciando la eficiencia: beneficios de integraciones robustas entre sistemas
Uno de los principales actores beneficiados producto de integraciones robustas es el Farmacéutico: dejó de tener una doble carga transaccional gracias a que el mismo sistema de transacciones realiza una única carga, reduciendo los tiempos de validación periféricos al tiempo per se del sistema. Dicho en otras palabras, es el SGF el que mediante una integración tiene incluido el proceso de autorización para saber si se puede avanzar o no con la venta de un fármaco.
Otro de los beneficios sustanciales es la mitigación de potenciales diferencias entre lo que se factura y lo que se dispensa. La homologación de sistemas (es decir, cómo reacciona un sistema de facturación ante cada respuesta del validador) es lo que asegura que vayan de la mano ambas variables y no haya discrepancias.
La reducción de tiempos de resolución de transacciones, mencionado anteriormente, es otro de los grandes beneficios que brindan las integraciones. Ante la pregunta “¿cómo se logra esto?”, Alberto responde: “Se eliminan puntos de falla, se reducen los componentes intermedios, pasando por menos actores, puntos o aplicaciones, comunicándose directamente con los servicios transaccionales a través de una conexión con la capa del Web Service”.
Según su mirada, “las potenciales mejoras desde una perspectiva 360 van a venir producto del crecimiento de la receta digital. Se lograrán sustanciales avances en materia de auditoría y liquidación de recetas, a través de la respectiva digitalización y homogeneización de los mismos. A su vez, se pasarán a validar convenios que hoy en día no lo hacen, brindándole una mayor capilaridad y sistematización a la red de captura”.
En resumen, la integración de sistemas ha eficientizado el proceso de validación de prescripciones, donde la interconexión entre actores clave, como sistemas de gestión de farmacias, financiadores de salud y generadores de recetas electrónicas, ha optimizado los procesos y reducido tiempos de manera considerable.

